martes, 16 de marzo de 2010

Rebelión, mentiras y cintas de vídeo

Esta reflexión que vais a poder leer me ha surgido tras dos hechos tan dispares y antagónicos que, sin embargo y por alguna razón que se me escapa, han conectado en mi cerebro. El primero ocurrió este fin de semana. Cayó en mis manos una deliciosa película por la que los años no parecen pasar: Sexo, mentiras y cintas de vídeo. El filme, de Steven Soderbergh tiene más de 20 años, pero se disfruta como el primer día.

El segundo hecho se produjo el lunes. Nos reunimos en Pinto un grupo de alcaldes del Sur para buscar solución a algunos problemas que afectan por igual a varios municipios y que es imposible solucionar sin una acción coordinada y común.
Pues, después de la reunión se me vino a la cabeza el paralelismo. El diagnóstico que hacemos los regidores es similar. Tenemos unas necesidades perentorias que se niegan reiteradamente desde la Comunidad de Madrid. Eso en el mejor de los casos. En otros, ni se nos escucha. Esta fórmula es la que más gusta en la Puerta del Sol desde hace meses. En otras palabras, interpretan una versión libre del ‘ojos que no ven, corazón que no siente’.

Por ejemplo, que hay que librar una partida para las personas dependientes, pues se resta de otros servicios sociales. ¿Y qué hacemos con esos otros servicios sociales tan demandados y necesarios hoy en día? Silencio en la línea. Los alcaldes del Sur consideramos que con más medidas de apoyo económico y al empleo, consensuadas entre administraciones, se podrían crear 100.000 puestos en la zona. La respuesta desde el gobierno regional: recortes para esta materia y falta de interlocución con los alcaldes, los representantes de los ciudadanos.

Como en el filme de Soderbergh, desde la Puerta del Sol se elige una huida hacia adelante. Se pone en un primer término el debate sobre la Fiesta Nacional, mientras se obvian muchos problemas que tienen los madrileños. Se habla de una “rebelión” contra la subida del IVA propuesta por el Gobierno Central con tal de que no se vean los errores. Como argumentó el otro día Manuel Chaves, el gobierno de Esperanza Aguirre se dedica a fabricar mentiras al afirmar que cuando el paro sube en Madrid es por culpa de Zapatero y cuando baja es gracias al ejecutivo Regional. Pues ya tenemos la “rebelión”, las mentiras y las cintas de vídeo.

PD: De las cintas de vídeo no hablo porque es un asunto que está en un juzgado de Madrid. Que pregunten si no a Manuel Cobo, Ángel González o Alfredo Prada.

jueves, 11 de marzo de 2010

La Mala educación

No, no temáis. No voy a hablar de la película (La mala educación) de Pedro Almodóvar, quizá otro día. Aunque me guste hacer referencias cinematográficas en este blog, en esta ocasión voy a escribir de esta ola de, perdón por la expresión, malrrollismo que parece ha invadido la política. En realidad, y no soy partidista, creo que se ha instalado en el Partido Popular.

Este martes, en el pleno municipal que tuvimos, me sorprendió la actitud de algunos concejales populares. Su falta de respeto a la institución (no olvidemos que es un pleno en el que representamos a todos los parleños), su falta absoluta de responsabilidad y solvencia política. Prefiero obviar aquellos aspectos que afectan a mi persona y al cargo que represento, aspectos infinitamente menos relevantes que los que he mencionado antes.

El problema de esto es que no es un error de un concejal o de un desliz de una tarde. El grupo popular de Parla admite abiertamente que “la provocación es una herramienta”. Una afirmación que parece sacada de algún manual de estilo -de mal estilo- que tienen que observar escrupulosamente para subir en el escalafón. Sólo así se explican estos arrebatos de mala educación. En realidad, no hacen sino seguir los ejemplos de sus líderes.

Por ejemplo, cuando una presidenta regional llama “hijoputa” a un correligionario; o cuando un expresidente de Gobierno hace una “peineta” a un grupo de exaltados ( lo que no justifico en absoluto) y, días después, aún intenta justificar su gesto; o cuando un vicepresidente regional afirma sin sonrojo que “tendría vergüenza si fuera padre, de tener una hija como ésta [en referencia a una parlamentaria de otro partido], pero como probablemente no lo conoce…”

Insisto, lo del pleno de Parla sorprende por el cambio de actitud, por lo extemporáneo, cuando aquí nunca se habían visto actitudes similares. Sin embargo, se entiende viendo los precedentes. Ya lo dijo Kant: “El hombre no es más que lo que la educación hace de él”. Pues qué poco hizo por algunos.