
Me vino a la memoria lo que me dijo el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, cuando visitó Parla hace unos meses. “No entiendo la poca coherencia de algunos jóvenes [en relación a los de su universidad] que se marchan corriendo a Galicia a recoger chapapote pero que son incapaces de recoger los desperdicios que dejan después de haber estado en el césped del campus”, me decía. Y no le falta razón, pero no quiero estigmatizar aquí a la juventud. Antes al contrario.
Ahora, con el buen tiempo, salimos más, trasnochamos más… y todo eso afecta a la convivencia en una ciudad. En estos meses de verano, uno de los principales problemas al que se enfrentan muchos ciudadanos es el ruido, que en estas fechas se multiplica. Precisamente hoy, 28 de abril, se celebra el Día Mundial contra el Ruido, un problema que, según las cifras, afecta en a casi el 46% de la población en las horas nocturnas y que, entre todos, debemos evitar garantizando el derecho al descanso.
Pero no sólo las quejas por ruidos se multiplican, también los parques y espacios públicos empiezan a sufrir la falta de higiene de algunos usuarios, etc. Desde el Ayuntamiento hemos puesto en marcha varias campañas de concienciación. Ahora, por ejemplo, estamos explicando la obligatoriedad de recoger los excrementos caninos pero los siguientes pasos irán encaminados a tratar los problemas derivados de las molestias por ruidos.
Es verdad que el respeto no es algo que cotice al alza en nuestra sociedad, pero está en nuestras manos el cambiarlo, el hacer de Parla una ciudad más “vivible”, más cómoda, de más calidad. Por eso os pido que seamos responsables para disfrutar sin molestar al vecino y “dos veces” responsables cuando hagamos uso de los servicios públicos. Todos saldremos ganando.